Colores y superficies de Zehnder

No todo tiene por qué ser blanco siempre. Un  radiador puede dar un toque cromático de lo más fresco a la hora de diseñar una vivienda. O presentar un lacado metálico de lo más "chic". Los radiadores Zehnder están disponibles en varios colores de gran intensidad y en acabados satinados o mates. 

Architectural

Tonic

Natural

Superficies perfectas

Máxima calidad del cromo

La calidad de un radiador en cuanto a acabados empieza por su aspecto. El proceso de revestimiento creado específicamente por Zehnder garantiza una superficie especialmente robusta y de calidad excepcional: extraordinariamente lisa, homogénea, resistente a los impactos, sólida y fácil de mantener. Y, por supuesto, sin disolventes ni metales pesados, ni, por lo tanto, vapores dañinos para la salud.

Primer paso: limpieza escalonada.

El radiador en bruto se limpia de polvo y de grasa con cuidado y en varias fases.

Segundo paso: imprimación por inmersión electroforética.

Como protección contra la corrosión y como base ideal (primera capa), los radiadores Zehnder reciben una imprimación gruesa y de calidad en unas tinas especiales para inmersión.

Tercer paso: horneado de la imprimación por inmersión.

La imprimación por inmersión se seca en el horno. Al radiador imprimado ya se le puede aplicar una capa del color deseado.

Cuarto paso: recubrimiento con polvo.

Este trabajo de pintura se lleva a cabo en cabinas especiales para polvo. El recubrimiento con polvo hace que la superficie resulte homogénea, aterciopelada y a la vez extremadamente sólida.

Quinto paso: horneado del recubrimiento con polvo.

Al fundirse el polvo de color surgen superficies impecables de colores auténticos de gran resistencia a los impactos, al calor y a la suciedad.

El proceso de cromado de Zehnder, especialmente cuidadoso, se supervisa en una planta de cromado propia. Los radiadores consiguen sus refinadas superficies mediante diversos pasos para que puedan mantener su brillo durante años.

Primer paso: limpieza escalonada.

El radiador en bruto se limpia de polvo y de grasa con esmero y en varias fases.

Segundo paso: Tratamiento previo.

Como preparación para los procesos siguientes se realiza un tratamiento especial de las superficies.

Tercer paso: niquelado.

El radiador recibe una capa de níquel mediante electrólisis.

Cuarto paso: cromado.

El radiador recibe la verdadera capa de cromo mediante varias inmersiones.

Quinto paso: secado.

Un último lavado y secado garantiza un cromo brillante y sin mácula.