
Con la llegada del frío, conviene revisar los radiadores antes de empezar a utilizar la calefacción de forma habitual. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda purgarlos al menos una vez al año, al inicio de la temporada, y recuerda que cubrirlos o colocar objetos delante dificulta la correcta difusión del aire caliente.
Los gorgoteos o un radiador que se calienta de forma irregular pueden indicar la presencia de aire en el circuito. La purga debe hacerse con la calefacción apagada y el radiador frío. Se abre el purgador lentamente, con un recipiente debajo, y se cierra cuando el agua sale de forma continua. Después, hay que comprobar la presión de la instalación siguiendo las indicaciones del fabricante de la caldera.
Si el radiador continúa sin calentar correctamente, conviene comprobar que la válvula esté abierta. Cuando el problema persiste, hay diferencias importantes entre radiadores o es necesario purgarlos con frecuencia, es recomendable que un profesional revise la instalación.
Para favorecer la circulación del aire, es importante mantener despejada la zona de los radiadores. Las cortinas que los cubren, los muebles demasiado próximos y la ropa tendida encima pueden dificultar la difusión del calor.
La temperatura también cuenta. El IDAE recomienda ajustar el termostato a unos 20-21 °C, siempre que sea posible, y adaptar el funcionamiento de la calefacción a los horarios reales de ocupación de la vivienda. También aconseja cerrar persianas y cortinas por la noche para reducir las pérdidas de calor.
Las válvulas termostáticas permiten regular la temperatura de cada estancia y los termostatos programables ayudan a evitar que la calefacción funcione cuando no se necesita. Según el IDAE, estas soluciones pueden permitir un ahorro de entre el 8 y el 13 % de energía, aunque el resultado depende de las características de la instalación y de su uso.
Además del mantenimiento, conviene tener en cuenta si los radiadores instalados responden a las necesidades de la vivienda y son adecuados para el sistema de calefacción. Es una cuestión especialmente relevante cuando se utiliza una bomba de calor, ya que trabajar con temperaturas de agua más bajas exige dimensionar correctamente los emisores para alcanzar la temperatura deseada.
En Zehnder contamos con una amplia gama de radiadores de diseño, con distintas formas, dimensiones y funcionalidades, así como soluciones para instalaciones de agua caliente, eléctricas e híbridas. A la hora de elegir, es importante tener en cuenta factores como el tamaño de la estancia, su aislamiento y el sistema de calefacción. Un radiador bien dimensionado, junto con una regulación adecuada, permite adaptar la emisión de calor a las necesidades de cada espacio y evitar calentar más de lo necesario.
Un radiador completamente frío, ruidos persistentes, diferencias de temperatura entre distintas estancias o pérdidas recurrentes de presión son señales que conviene atender antes de que llegue el periodo de mayor demanda. Aunque algunas incidencias se solucionan con comprobaciones sencillas, otras pueden deberse a problemas de circulación, válvulas o equilibrado hidráulico.
Revisar estos aspectos al inicio de la temporada permite detectar posibles problemas con tiempo y comprobar que la calefacción está preparada para los meses de invierno.