
Las olas de calor han aumentado un 30 % desde los años ochenta y la demanda de energía destinada a refrigeración crece al doble de velocidad que el consumo energético total de los edificios. En este contexto, el confort térmico interior ha dejado de ser una cuestión estacional para convertirse en uno de los retos prioritarios del diseño residencial.
Zehnder, especialista en soluciones de ventilación y climatización, plantea un enfoque integral que combina ventilación de doble flujo con recuperación de calor y climatización integrada, capaz de mantener condiciones estables durante todo el año sin recurrir exclusivamente al aire acondicionado convencional.
Edificios más eficientes, pero también más sensibles al calor
Las viviendas construidas o rehabilitadas según los estándares actuales son cada vez más eficientes en invierno, gracias al alto nivel de aislamiento y a la mejora de la estanqueidad. Sin embargo, estas mismas características hacen que, durante los meses cálidos, el calor que entra en el edificio se retenga durante más tiempo y resulte difícil de evacuar de forma natural.
A esto se suma el efecto de la isla de calor urbana, que puede elevar la temperatura superficial local entre 4 y 6 grados de media, y hasta 10 ºC durante episodios de calor extremo, reduciendo la capacidad de los edificios de enfriarse por la noche.
Las soluciones convencionales se quedan cortas
Frente a este escenario, abrir las ventanas o instalar un equipo de aire acondicionado son las respuestas más extendidas, pero ninguna de las dos resulta del todo eficaz. La ventilación natural pierde efectividad cuando la temperatura exterior es elevada, no protege del polen, el ruido ni la contaminación, y en entornos urbanos suele descartarse por motivos de seguridad o calidad del aire.
El aire acondicionado convencional, por su parte, ofrece una refrigeración rápida pero recircula aire viciado, enfría habitación por habitación, aumenta los costes energéticos y las emisiones de CO₂ y expulsa calor al exterior, alimentando el propio efecto isla de calor.
La escalera de refrigeración: prevenir antes que enfriar
La alternativa que propone Zehnder parte de un principio sencillo: es más eficiente evitar la acumulación de calor que enfriar un espacio ya sobrecalentado.
La compañía lo articula a través de lo que denomina la escalera de refrigeración, un planteamiento progresivo que prioriza las medidas pasivas y recurre a soluciones de climatización integradas de manera optimizada, relegando los sistemas tradicionales a un papel complementario.
Las cuatro medidas se aplican por este orden: el control del entorno y la reducción de la cantidad de calor que llega al edificio (vegetación y árboles); la modulación del calor a través de la física del edificio, la masa térmica de los materiales y elementos como parasoles exteriores; la disipación térmica mediante ventilación bien diseñada; y, en último lugar, la intervención mecánica, con climatización activa integrada en el sistema de ventilación. La ventilación equilibrada de doble flujo con recuperación de calor ocupa un lugar central en este planteamiento, ya que permite renovar el aire de forma continua, controlar la humedad y aprovechar las condiciones exteriores favorables a través de la función de bypass automático.
Climatización integrada para el clima español
Cuando las temperaturas estivales hacen insuficientes las medidas pasivas, como ocurre en buena parte del territorio español, el sistema se complementa con climatización activa integrada en la propia unidad de ventilación. En Zehnder, esta función la cumple ComfoClime, que, unido a la unidad de ventilación, acondiciona el aire fresco entrante, contribuyendo a mantener condiciones interiores más estables y confortables durante los periodos cálidos, sin necesidad de unidades exteriores voluminosas ni generación de ruido adicional, lo que favorece un enfoque discreto y eficiente del confort interior.
El planteamiento opera en dos fases. En la primera, la ventilación de doble flujo con recuperación de calor garantiza la renovación continua del aire interior y aprovecha la función de bypass automático del equipo ComfoAir Q para optimizar la ventilación nocturna cuando las condiciones exteriores son favorables. En la segunda, ComfoClime acondiciona el aire de impulsión, ayudando a enfriarlo y deshumidificarlo para mantener un nivel de confort estable. Su funcionamiento se extiende también al invierno, equilibrando la temperatura del aire entrante dentro de un sistema automatizado y energéticamente eficiente.
Este enfoque resulta de interés para arquitectos, instaladores y promotores que buscan anticiparse al sobrecalentamiento desde la fase de diseño, en lugar de gestionarlo cuando ya se ha producido.
Zehnder ha desarrollado una guía técnica gratuita sobre ventilación climática y confort térmico en viviendas, dirigida a arquitectos, instaladores y profesionales del sector, así como a propietarios. El documento desarrolla los factores que influyen en el sobrecalentamiento de las viviendas actuales, la escalera de refrigeración paso a paso y el papel de la ventilación con climatización integrada como estrategia.