La rehabilitación de esta vivienda histórica de Barcelona demuestra cómo la arquitectura patrimonial puede combinarse con la eficiencia energética, la ventilación con recuperación de calor y un sistema de climatización de gran confort.
En el barrio de Tres Torres, en Barcelona, una vivienda unifamiliar construida en 1920 ha recuperado su identidad modernista gracias a un ambicioso proyecto de rehabilitación arquitectónica y energética. Con una superficie construida de 303 m² distribuidos en cuatro plantas, Nena Casas constituye un ejemplo de cómo preservar el carácter histórico de un edificio y adaptarlo a las exigencias actuales de eficiencia energética y confort interior.
El proyecto, desarrollado por la arquitecta Lucía Olano con la participación de la empresa de ingeniería Progetic en el diseño de las soluciones energéticas, ha seguido los criterios del estándar Passivhaus para rehabilitación EnerPHit, integrando diferentes tecnologías de Zehnder para la ventilación, la climatización radiante y el control de la humedad.
La vivienda original formaba parte de un conjunto de dos casas adosadas construidas en 1920. Sin embargo, las sucesivas ampliaciones y reformas habían eliminado gran parte de sus elementos modernistas.
Uno de los principales objetivos de la intervención fue recuperar el aspecto original del edificio, tomando como referencia su vivienda gemela, situada al otro lado de la calle.
Para ello, se reconstruyeron las molduras, las cornisas y los detalles curvos de la fachada mediante un sistema de aislamiento térmico por el exterior (SATE), lo que permitió combinar la recuperación estética con la mejora de las prestaciones térmicas.
También se incorporaron carpinterías de madera de altas prestaciones, diseñadas para reproducir los ventanales curvos originales, junto con materiales tradicionales como el mortero de cal y el yeso.
El resultado es una arquitectura que mantiene el lenguaje de principios del siglo XX, pero incorpora soluciones constructivas y tecnológicas adaptadas a las necesidades actuales.
Tres Torres, Barcelona
Rehabilitación de una vivienda unifamiliar
303 m²
Oliver Style y Bega Clavero, de Praxis Resilient Buildings
Casa pasiva – EnerPHit según la demanda
Más allá de la rehabilitación arquitectónica, uno de los grandes retos fue transformar un edificio histórico en una vivienda de consumo energético casi nulo.
La estrategia se basó en mejorar el comportamiento de la envolvente mediante aislamiento térmico, carpinterías eficientes, protección solar y un tratamiento minucioso de la hermeticidad.
Sin embargo, una envolvente de altas prestaciones debe complementarse con sistemas capaces de garantizar la renovación del aire y mantener unas condiciones interiores confortables durante todo el año.
En este contexto, las soluciones de Zehnder desempeñan un papel fundamental, al integrar ventilación mecánica de doble flujo, climatización radiante y deshumidificación en una misma estrategia de confort.
Para garantizar una renovación continua y controlada del aire, la vivienda incorpora una unidad entálpicaZehnder ComfoAir Q600, con un caudal nominal de 600 m³/h.
Este sistema de ventilación mecánica de doble flujo permite renovar el aire interior recuperando parte de la energía térmica del aire extraído, lo que reduce las necesidades energéticas asociadas a la ventilación.
Según los cálculos recogidos en la memoria técnica del proyecto, el sistema alcanza una recuperación efectiva de calor del 77 %.
Además, la combinación de ventilación con recuperación de calor y reducción de las infiltraciones permite reducir en un 33 % el consumo energético destinado a la climatización, con respecto al escenario de referencia analizado.
La incorporación de un intercambiador entálpico permite también recuperar parte de la humedad del aire, lo que contribuye a una gestión más eficiente de las condiciones interiores.
Uno de los aspectos más singulares de Nena Casas es la integración de sistemas radiantes en paredes y techos mediante la solución Zehnder NIC.
Estos sistemas permiten distribuir la energía térmica a través de grandes superficies, lo que favorece una temperatura homogénea y una elevada sensación de confort.
La solución se combina con una bomba de calor aerotérmica de 8 kW y con radiadores de baja temperatura en determinadas zonas de la vivienda, adaptando los elementos terminales a las posibilidades de instalación de cada espacio.
La climatización radiante resulta especialmente interesante en un proyecto de estas características, en el que las instalaciones deben integrarse en una arquitectura de gran valor estético sin alterar su identidad.
Según explica la propia arquitecta, la combinación de estos sistemas permite mantener temperaturas interiores estables, aproximadamente entre 22 y 24 °C durante buena parte del año.
En un clima cálido y húmedo como el de Barcelona, controlar la humedad interior es especialmente importante cuando se utilizan sistemas radiantes para la refrigeración.
Por este motivo, el proyecto incorpora dos deshumidificadores Zehnder ComfoDew 350, con un caudal nominal de 350 m³/h cada uno.
Su función es contribuir al control de la humedad durante los meses de verano, lo que permite aprovechar al máximo las prestaciones de la refrigeración radiante.
El sistema se complementa con sondas de temperatura y humedad distribuidas por las diferentes estancias, que permiten calcular el punto de rocío y regular la temperatura del agua de los circuitos radiantes para evitar condensaciones.
Esta integración entre climatización, deshumidificación y control constituye uno de los elementos clave del proyecto.
La rehabilitación de Nena Casas ha permitido reducir el consumo energético:
El estudio energético también compara la solución de rehabilitación EnerPHit con un escenario de rehabilitación conforme al Código Técnico de la Edificación (CTE).
Según esta simulación, la rehabilitación de altas prestaciones permitiría alcanzar un ahorro estimado del 63 % en la factura energética anual con respecto al escenario de referencia.
Más allá de las cifras, Nena Casas demuestra que la rehabilitación del patrimonio arquitectónico y la eficiencia energética no son objetivos incompatibles.
La combinación de ventilación con recuperación de calor, climatización radiante y control de la humedad permite transformar una vivienda histórica en un espacio adaptado a las necesidades actuales de confort, sin renunciar a su identidad arquitectónica.
